En el escenario habrá un cuadrilátero de boxeo y dos equipos enfrentados, compuestos por dos actores y un director.
También hay dos textos, que cada equipo solo puede conocer un par de días antes de la función. Pero aquí el enfrentamiento no será con golpes ni ganchos de derecha ni de izquierda, sino con palabras. Publica El Tiempo.
Los luchadores serán ocho textos de teatro de escritores colombianos, camuflados tras un seudónimo, que se enfrentarán en el Torneo de Dramaturgia del Teatro Colón, y los jueces serán los asistentes a cada presentación.
La propuesta, cuenta el productor Daniel Álvarez Mikey, nació ante la necesidad del director del Colón, Manuel José Álvarez, de encontrar nuevos dramaturgos y conocer sus inquietudes frente a la realidad nacional.
“También queríamos encontrar esas posibles gemas, porque hay muchas personas que escriben, pero que no han logrado todavía poder exhibir su trabajo. Nuestra primera inquietud fue esa y además continuar con ese mecanismo tan interesante de formación de públicos que ha tenido el Colón, manteniendo y atrayendo otro público joven, que sienta que este es el teatro de todos y que aquí siempre pueden sorprenderse”, asegura.
Como dictan las reglas de cualquier competencia deportiva, este ‘mundial de dramaturgia’ tendrá un sorteo, que se realizará hoy y que no solo determinará el enfrentamiento entre los textos, que comienza con esta etapa de ‘cuartos de final’, sino que dictará cómo se conformarán los equipos que representarán cada obra.
Los representantes de los textos saldrán de una lista de convocados de 9 directores y 23 actores, como Consuelo Luzardo, Carmenza Gómez, Bernardo García, Julio Correal, Quique Mendoza, Javiera Valenzuela, Jimmy Rangel, Maia Landaburu, Martha Márquez, Santiago Merchant y Ana María Sánchez, entre otros.
La idea, cuenta Álvarez Mikey, está inspirada en el formato que creó el escritor y dramaturgo Jordi Casanovas y que se desarrolló en el Festival Internacional Temporada Alta de Girona (España).
“Más que probar que era un ejercicio de validación dramatúrgica, de que se escribe bien, se formula bien, más que eso era un juego, era preguntarse qué es lo que el público está necesitando y qué está reclamando”, asegura Álvarez Mikey.























