El alto tribunal negó las pretensiones de una demanda en contra del líder del Centro Democrático por participar en las discusiones de las objeciones a la JEP, cuando, supuestamente, estaba impedido para hacerlo.
El Consejo de Estado negó una demanda por pérdida de investidura en contra del senador Álvaro Uribe Vélez por votar las objeciones a la ley estatutaria de la Justicia Especial para la Paz (JEP) cuando, supuestamente, estaba impedido. Según el demandante, Andrés Zalamea, el expresidente no podría participar de las discusiones porque en 2017 se declaró impedido para discutir dicha ley cuando estaba siendo tramitada en el Senado.
El alto tribunal consideró que no hubo ninguna de las causales presentadas por el demandante para que se emitiera la pérdida de investidura contra el expresidente y ahora senador. En primer lugar, el impedimento esgrimido por Álvaro Uribe en 2017 no habría sido tenido en cuenta por el Senado ya que desde su mesa directiva se habría emitido un “borrón y cuenta nueva” durante las discusiones a las objeciones hechas por el presidente Iván Duque a la ley estatutaria de la JEP. Es decir, no se habrían tenido en cuenta las consideraciones presentadas cuando dicha ley fue discutida por el Senado a través del fast track.
De igual manera, el Consejo de Estado señaló que el senador de Centro Democrático pidió antes de participar en la discusión de las objeciones que se le revocara el impedimento que presentó el 7 de noviembre de 2017, ya que las condiciones desde ese entonces habían cambiado. En ese momento, Uribe Vélez aseguró que no podía participar de los debates ya que un artículo de la ley contemplaba que la JEP podía judicializar a los expresidentes. No obstante, la Corte Suprema tumbó dicho apartado cuando realizó la revisión del texto.
Para el alto tribunal quedó demostrado que “el senador Álvaro Uribe Vélez sí manifestó su impedimento para participar del trámite del proyecto de ley en cuestión desde el 7 de noviembre de 2017”. No solo esto, sino que, según las pruebas aportadas por la relatoría del Senado, la corporación revocó el impedimento. De esta forma, Uribe podía participar de las discusiones y votar las objeciones sin incurrir en ninguna inhabilidad






















