En una emocionante serie, el equipo Tiburón prendió el carnaval logrando su octavo título del fútbol colombiano superando a un aguerrido Independiente Medellín.
En un Atanasio Girardot repleto de hinchas rojos que colmaron el escenario esperanzados en la remontada, Junior de Barranquilla conquistó su octava estrella en el fútbol colombiano, pese a haber perdido 3-1 con Independiente Medellín, que tenía la titánica tarea de darle vuelta al 4-1 de la ida.
El Junior de Barranquilla se coronó campeón por octava vez de la liga colombiana pese a perder este domingo por 3-1 ante el Independiente Medellín en el partido de vuelta de la final del torneo Clausura, pero gracias al triunfo por 4-1 en el de ida.
El partido se hizo de ida y vuelta. Medellín lo tuvo con Cano tras un centro y después Junior salió de contragolpe con Teófilo Gutiérrez, quien se la sirvió a Luis Díaz, pero el arquero David González se interpuso en el camino y le ahogó la opción de gol. El juego era parejo.
Pero en el minuto 44, Leonardo Castro recibió un pase de Andrés Ricaurte y sacó un remate fuerte, seco, que infló las redes y puso a ganar al local. El Atanasio se levantó con la anotación, gritó a rabiar y empezó a cantar por la hazaña en el segundo tiempo. Así se fueron al descanso.
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En la segunda mitad, la afición volvió a darle un gran recibimiento al Medellín. El estadio era una fiesta, hubo cantos, pirotecnia y los hinchas usaron los extintores, por lo que el juego se retrasó un par de segundos.
Los de Zambrano salieron con las mismas ganas y volvieron a inquietar la portería de Viera. Cano, el más incisivo en el ataque del ‘Poderoso’, volvió a probar de media distancia y otra vez el guardameta uruguayo estuvo atento para sacarla.
Julio Comesaña, técnico del Junior, sacó al mediocampista Jarlan Barrera, que no tuvo demasiada participación en el juego, y le dio paso al argentino Fabián Sambueza, un hombre fresco, con ideas, que entró para de manejar el balón ante la presión del local.
Los locales, en tanto, siguieron abriendo la cancha, buscando los caminos, y así consiguieron el segundo tanto que los acercaba más a la histórica hazaña. Desde el costado derecho centraron el balón, el rebote quedó en el área y Leonardo Castro la volvió a empujar. Vibraron las montañas de Antioquia.

Medellín seguía empujando, pero la defensa de Junior estuvo atenta para despejar el peligro. El ingreso de Sambueza les sirvió a los barranquilleros para aguantar el embate de los locales y tratar de darle trámite al juego.
En el minuto 71 les volvió el alma a los hinchas rojiblancos que seguían el juego desde Barranquilla. Yony González, que había entrado por Luis Díaz, sacó un remate desde el costado izquierdo y venció la resistencia del arquero González. 2-1 y se estiraba la diferencia en el global.
Pero las ganas y la ilusión para el DIM no se las iba a quitar ese tanto, el equipo antioqueño siguió insistiendo y su mejor hombre, Germán Ezequiel Cano, consiguió el 3-1. La diferencia era apenas de un solo gol. Volvía a levantarse el estadio.
El juez del compromiso adicionó cuatro minutos más, pero al poderoso’ no le alcanzó para la remontada, y así, Junior de Barranquilla, que llegaba golpeado por perder la final de la Copa Suramericana la semana pasada, se quedó con su octava estrella.






















