El Centro Democrático, como era de esperarse, se impuso en Antioquia con más de 560.000 votos, y también en Cundinamarca con más de 143.000. Pero su influencia se extendió al oriente del país a los territorios que antes dominaba la guerrilla.
Por ejemplo, en el Meta, el partido que lidera Álvaro Uribe obtuvo 64.000 votos, con marcada presencia en los municipios de Villavicencio, Cumaral, Acacías, Guamal, Cubarral, Lejanías, San Juan de Arama y Puerto López, la mayoría de ellos recostados en las estribaciones de la cordillera Oriental.
En Casanare, el uribismo ganó en todos los municipios, excepto en La Salina. Y en Arauca, donde también hay una histórica y marcada presencia del Eln, ganó en 5 de los 7 municipios de ese departamento: Arauca (capital), Tame, Saravena, Puerto Rondón y Cravo Norte.
En Vichada, ganó en 3 de los cuatro municipios de ese departamento: Puerto Carreño (capital) Santa Rosalía y La Primavera. Y en Guainía ganó en 4 de los nueve municipios de esa sección del país.























