Muchos creen que los ciudadanos araucanos están desamparados por la inoperancia o falta de las ambulancias, pero esto no es así. Solo somos víctimas de funcionarios carentes de sentido humanitario que no ponen a disposición las garantías para la colectividad, sino para interés propio.
¿Cuántos no han tenido algún accidente de tránsito que haya requerido de un traslado urgente al Hospital? Yo diría que muchos, y a pesar de la incesante llamada a los organismos de socorro, esa ambulancia nunca llega.
Decenas de accidentes de tránsito que se registran a la semana y mucho de ellos sin conocerse, siempre coinciden sobre el mismo hecho: La ambulancia no llegó. Y es así como se debe recurrir a terceros que pasan por el lugar como taxis y/o vehículos particulares quienes amablemente movilizan a los heridos.
«Ya llamamos al número de emergencia; créame, pero nunca llegan las ambulancias» fueron las palabras del policía de tránsito angustiado por la persona que yacía sobre el asfalto tras un accidente en moto, registrado hace pocos días sobre la avenida Juan Farfán de la capital araucana. Otro caso similar: Una mujer brutalmente golpeada quedó inconsciente en el piso, en hecho presentados en la Plazoleta de la Alcaldía de Arauca, pero a pesar de las llamadas insistentes de la comunidad, nuevamente esta nunca llegó y como si se tratara de un animal, tuvo que ser trasladada en el plató de una camioneta doble cabina que pasaba por el lugar.
En Arauca parece que se viviera como un mundo al revés porque incluso el mismo Estado es víctima de sus malas políticas, pues recordarán el asesinato del joven Óscar Fernando Figueroa Valdés, quien venía desempañando labores en el Batallón Fluvial de Infantería de Marina No.52 cuando en la patrulla que se movilizaba fue atacada el pasado 17 de septiembre, en el barrio Los Guarataros, municipio de Arauca, aquí: ¡Tampoco llegó la ambulancia!
Llama la atención que solo se ven las ambulancias estacionadas en los parqueaderos de los hospitales o en los talleres (porque el mantenimiento nunca les falta) y es donde uno se pregunta: ¿por qué no están esos vehículos cuando se les necesita?
Queda de parte de las autoridades pertinente investigar qué pasa con esta situación, mientras que el ciudadano común sigue sufriendo de la inoperancia de los funcionarios quienes tienen al mando esta situación.
























