El gobierno y los rebeldes de Yemen, reunidos en Suecia en conversaciones de paz auspiciadas por la ONU, anunciaron este martes que crearon una lista de 15.000 prisioneros para preparar un intercambio.
El gobierno del presidente Abd Rabbo Mansur Hadi, apoyado por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, empezaron la semana pasada en Suecia una ronda de negociaciones para reanudar el diálogo, roto en 2016, difundió AFP.
Hasta ahora han fracasado todos los intentos de poner fin a la guerra que ha dejado unos 10.000 muertos en cuatro años. Además la situación humanitaria en Yemen, el país más pobre de la península Arábiga, empeora día a día.
El acuerdo sobre el intercambio de prisioneros, impulsado por el enviado especial para Yemen de Naciones Unidas, el británico Martin Griffiths, era uno de los principales temas sobre la mesa de las negociaciones, pero también el que tenía menos divergencias entre los beligerantes.
Iniciadas el 6 de diciembre en la localidad de Rimbo, cerca de Estocolmo, las negociaciones concluirían el jueves. «Esperamos que estas negociaciones habrán constituido un giro» para la futura resolución del conflicto yemení, declaró el martes un responsable de la ONU, que requirió el anonimato.
– 15.000 nombres –
Askar Zaeel, negociador gubernamental para el intercambio de prisioneros, precisó que los rebeldes habían identificado a 7.487 prisioneros, de los que reclaman su liberación. El gobierno pide la excarcelación de 8.576 detenidos.
Zaeel precisó a la AFP que el gobierno también exigía a los rebeldes la entrega del cuerpo del expresidente yemení Ali Abdalá Saleh, asesinado en diciembre de 2017 por sus antiguos aliados hutíes.
Los rebeldes por su parte anunciaron, sin ninguna precisión, haber intercambiado con el gobierno una lista de 15.000 prisioneros de ambos bandos.
Según un negociador rebelde, Abdelkader Murtada, en la lista figuran sauditas y emiratíes. El intercambio podría efectuarse «el 20 de enero», añadió.
Los prisioneros serán trasladados a través de los aeropuertos de la ciudad de Seiyun (centro), controlada por el gobierno, y el de la capital, Saná, en manos de los rebeldes. El Comité Internacional de la Cruz Roja confirmó que supervisaría el intercambio.
– Tregua improbable –
Entre otros temas que deben abordarse figuran la creación de corredores humanitarios y la reapertura del aeropuerto internacional de Saná y del puerto de Hodeida (oeste), por donde transita el 90% de las importaciones alimentarias de Yemen.
Martin Griffiths, representante de la ONU, afirma asimismo que trabaja para una desescalada militar, especialmente para aliviar a la población civil y reducir el cerco contra algunas ciudades, como Hodeida, donde se produce una ofensiva gubernamental, y Taez, en el suroeste, bajo control gubernamental pero asediada por los rebeldes.
El martes, Askar Zaeel consideró sin embargo que era improbable que se firmara un alto el fuego antes de que se terminen las conversaciones en Suecia.
«Venimos aquí para avanzar en un alto el fuego integral, completo. Pero creo que seremos incapaces de conseguir este avance durante estas conversaciones», declaró el representante del gobierno yemení.























