Con 180 votos a favor, 169 en contra y una abstención quedó aprobada la moción de censura que exige la destitución del expresidente Mariano Rajoy del Partido Popular (PP) por la pérdida de confianza de la Cámara Baja en el Ejecutivo.
El jueves el Partido Nacionalista Vasco (PNV) confirmó que votaría a favor de la moción, los cinco votos de los vascos impulsaron la victoria de Sánchez.
la Cronología que termino con el adiós de Rajoy.
El miércoles, 23 de mayo, tras una intensa negociación con el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Rajoy, quien gobernaba en minoría desde octubre de 2016, consiguió su apoyo para dar luz verde en el Congreso a los Presupuestos Generales del Estado. Superado el obstáculo de las cuentas, todo apuntaba a que la legislatura estaba salvada.
Al día siguiente, el jueves, 24 de mayo, el tribunal de la Audiencia Nacional hace pública la sentencia judicial de uno de los escándalos de corrupción más importantes de las últimas décadas en España, acaso el peor de la historia democrática del país: el caso GURTEL. Y condena a 29 empresarios y ex políticos del PP, entre ellos, el ex tesorero Luis Bárcenas. El partido de Rajoy también es condenado a pagar una multa de 245.000 euros por haberse lucrado con la trama corrupta investigada. Esta sentencia es una fosa para el partido. Y la oposición señala a Rajoy y da por acabada la legislatura.
El viernes, 25 de mayo, el líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, anuncia una moción de censura contra Rajoy sin renunciar a los apoyos de los partidos nacionalistas e independentistas de las regiones del País Vasco y Cataluña.
El lunes, 28 de mayo, la presidenta del Congreso, la conservadora Ana Pastor, anuncia la fecha del debate de la moción de censura, antes de lo esperado. El mismo día, la Justicia envía a prisión sin fianza al ex tesorero del PP Luis Bárcenas y a otros condenados por el llamado «caso Gürtel».
El martes, 29 de mayo, la Bolsa de Madrid se desploma por la incertidumbre y la prima de riesgo se dispara. La situación es similar en Italia, donde también prima la inestabilidad política. El presidente del Gobierno catalán, el independentista Quim Torra, decide nombrar nuevos candidatos para sustituir a los cuatro que se encuentran encarcelados o huidos para permitir que se levante la intervención administrativa de Madrid en Cataluña, en un abierto desafío a Rajoy. Las relaciones entre el jefe de gobierno y los nacionalistas catalanes será otra fosa para el presidente.
El miércoles, 30 de mayo, Rajoy descarta dimitir y aumenta el nerviosismo ante la posibilidad de que Pedro Sánchez consiga los apoyos necesarios para que la moción de censura prospere. Todas las miradas están puestas en el PNV, el partido que de nuevo tiene la llave del futuro de Rajoy.
El jueves, 31 de mayo, arranca en el Congreso de los Diputados el debate de la moción de censura entre gran tensión e incertidumbre. El PNV confirma oficialmente su apoyo y los mismo hacen los catalanes, lo que aboca a Rajoy a salir del gobierno. Desde el Gobierno descartan una dimisión.
Este viernes, 1 de junio, Los diputados votan la moción de censura. Rajoy queda destituido con 180 votos (se necesitaban 176) y Sánchez es elegido presidente del gobierno.

¿Quién es Pedro Sánchez, el nuevo presidente de España?
El líder socialista, Pedro Sánchez, es el nuevo presidente del Gobierno de España en sustitución de Mariano Rajoy, dos años después de que renunciara a su escaño por no querer facilitar la investidura del político conservador.
Pedro Sánchez, de 46 años, fue elegido este viernes en el Congreso ya que recabó el apoyo de 180 diputados, cuatro por encima de los 176 necesarios para la mayoría absoluta.
El actual secretario general del PSOE se convierte en el séptimo presidente del Gobierno Español desde la restauración democrática en 1977 sustituyendo a Rajoy, su rival político, con el que ha tenido una relación fría y distante, excepto la postura común que ambos han mantenido contra el proceso independentista catalán.
En el primer debate electoral en que ambos participaron en 2015, Pedro Sánchez, como candidato socialista, llegó a decir a Rajoy que no era un político «decente», a raíz de los casos de corrupción que amenazan desde hace años al Partido Popular (PP, centroderecha).
El partido socialista (PSOE) presentó la pasada semana una moción de censura contra el Gobierno del PP después de que ese partido fuera condenado por lucrarse en una trama de corrupción y de quedar acreditado en la sentencia que contaba con una caja «B».
Sánchez es el tercer presidente socialista del Gobierno español desde 1977 pese a que el PSOE solo tiene 84 diputados en una Cámara de 350 escaños, la menor representación de este partido desde la restauración democrática, por lo que ha tenido que contar con el apoyo de varios grupos políticos.
Pero no ha sido la primera vez que Pedro Sánchez desafía a la aritmética parlamentaria y se ofrece como alternativa al PP y a su líder, Mariano Rajoy, con el argumento de que hay que regenerar la vida política española.
Ya intentó ser presidente del Ejecutivo español en marzo de 2016, después de que Mariano Rajoy renunciara a hacerlo aunque el PP había ganado las elecciones de diciembre de 2015, postura que provocó la convocatoria de nuevos comicios, que volvió a ganar el Partido Popular.
En esta ocasión, el líder socialista defendió la moción de censura desde una posición nueva en el parlamentarismo español, ya que no es senador ni diputado.
Sánchez renunció a su escaño en 2016 para no abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy, como decidió el grupo socialista, lo que posibilitó la reelección del candidato del PP como presidente del Gobierno.
Su firme negativa a facilitar esa reelección, con su conocido «no es no», provocó el rechazo de los líderes regionales socialistas, que forzaron entonces su salida de la dirección del partido.
Sánchez, economista y antiguo jugador de baloncesto, no se dio por vencido, recorrió las provincias españolas reuniéndose con militantes socialistas y consiguió ser elegido de nuevo secretario general del PSOE en junio de 2017, tras ganar en unas elecciones internas a la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, apoyada por la mayoría de los dirigentes regionales del partido.
Un año después, Pedro Sánchez se presentó de nuevo a unas elecciones para ser presidente del Gobierno y en esta ocasión contó con el apoyo unánime del Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos.
El líder socialista fue elegido por primera vez secretario general del PSOE en 2014, a los 42 años, con un discurso de renovación y apertura, cuando era un desconocido para la mayoría de los españoles.
Cuatro años después llega al Gobierno, pero su recorrido político no ha sido fácil ya que, además de ser cuestionado por sus correligionarios, ha tenido que hacer frente a sucesivas derrotas electorales, con una nueva formación de izquierda, Podemos, pisándole los talones.
Militante socialista desde los 21 años, Pedro Sánchez comenzó su carrera política como concejal en el Ayuntamiento de Madrid (2003-2009) y después pasó al Congreso de los Diputados, donde ya en 2015 ejerció como jefe de la oposición ante el Gobierno de Mariano Rajoy.
El líder socialista cuenta con experiencia en el extranjero, ya que trabajó dos años en Bruselas en el cambio de milenio como asesor del grupo socialista en el Parlamento Europeo y después como jefe de gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia para el Proceso de Reconstrucción, el español Carlos Westendorp.






















