Una trampa de pobreza, es definida en la literatura especializada como aquella situación en la que “el progreso social no beneficia a todos los grupos y es coherente con la reproducción de los niveles socioeconómicos” (Nina & Grub, 2000, pág. 115). Dicho en otros términos, se trata de una realidad en la que el crecimiento, el progreso o el desarrollo, beneficia en mayor medida a los actores sociales más acomodados, ampliando la brecha de desigualdad. En el nivel territorial, sea un país o una región, esto se da por la existencia de múltiples equilibrios que denotan protuberantes fallos de mercado (Santos, 2007). En un nivel más micro, una trampa de pobreza puede identificarse como una dinámica familiar de precariedad que se autorrefuerza en virtud a la imposibilidad de acceder a servicios educativos de calidad, esto es un escenario en el que, las condiciones de pobreza y las posibilidades de movilidad social de un individuo, están fuertemente determinadas por la situación socioeconómica y el nivel educativo de sus padres y abuelos (Formichella, 2009).
Para el caso del departamento de Arauca, si bien hace falta un registro estadístico más riguroso que permita delimitar mejor la existencia o no de este tipo de situaciones (ver: “A palos de ciegos”: Arauca requiere consolidar espacios para generar información que apoye las decisiones de política pública), es evidente que las cifras e indicadores a los que se puede acceder, apuntan todos a una profunda crisis económica y social. Niveles de crecimiento negativos desde hace casi una década, tasas de desempleo que duplican las registradas en el nivel nacional, valoraciones de capacidad competitiva que ubican al territorio entre los más atrasados de un país ya de por si atrasado a nivel global, entre otros datos, dan cuenta de la díficil situación.
Pero en gracia de discusión, quizás sea pertinente registrar algunas particularidades que, a nuestro entender, denotan la existencia de trampas de pobreza en el territorio.
En primer lugar, es imperativo destacar que existe un enorme desajuste entre la estructura productiva y el mercado laboral. No de otra forma puede entenderse que en la ciudad de Arauca, en la cual se genera el 44,8% del valor agregado departamental (DANE, 2020), las actividades primarias participen con mas del 66% del PIB medido por generación de valor, pero ocupen apenas al 6,3% del total de los trabajadores. Una economía signada por una incapacidad endémica de generación de valor y un alto desempleo estructural, en término técnicos, puede definirse como un mercado que opera en un equilibrio por debajo del pleno empleo.
Otro aspecto que lamentablemente debemos reseñar, tiene que ver con la bajisima cobertura en educación superior. De acuerdo a las cifras disponibles en el Portal TerriData del Departamento Nacional de Planeación (2020), Arauca ha retrocedido prácticamente una década en este importante indicador. Esto significa que, de cada 100 estudiantes que culminan sus estudios de bachillerato, solamente 8 logran acceder a la universidad o a instituciones de educación para el trabajo, significando también, si aplicamos las estadísticas nacionales de deserción, que solamente 4 de cada 100 estudiantes que culminan sus estudios escolares, obtienen un título de profesional, de tecnologo o de técnico.
Gráfico 1. Porcentaje de cobertura en educación superior en el departamento de Arauca 2005 – 2018

Fuente: DNP (2020).
Para superar trampas de pobreza como la que vive el departamento de Arauca, se hacen indispensable dos medidas centrales: en primer lugar, un impulso externo a través de la inversión pública o privada, e igualmente, el fortalecimiento del sector educativo a todos los niveles.
Urge para el territorio, una política de desarrollo económico concentrada en sectores intensivos en capital. No nos cansaremos de insistir en que la variable clave debe ser la Formación Bruta de Capital, haciéndose necesario trascender de los tradicionales apoyos al capital de trabajo. Estos estimulos focalizados, deben ser concebidos como un complemento a las vocaciones productivas agrícolas y pecuarias, materializables a través de alianzas público-privadas que permitan compartir los riesgos económicos y políticos, así como socializar los beneficios entre la mayor cantidad de actores posibles.
Así mismo, el departamento de Arauca esta en mora de consolidar una política territorial de educación superior. De forma inmediata, debe incentivarse la oferta, entregándose apoyos y subsidios en relación con el número de estudiantes de la región que ingresen a los programas de educación superior ya existentes en el departamento. A mediano y largo plazo, la discusión debe darse en torno a la creación de una universidad publica departamental, que ofrezca programas acorde a la visión de desarrollo económico de largo plazo del territorio, reduzca sustancialmente los costos educativos, promueva un círculo virtuoso alrededor de la generación de nuevo conocimiento pertinente en contexto, y brinde oportunidades de desarrollo y reconocimiento a jóvenes brillantes que de otra forma se verían obligados a emigrar del territorio.
Lamentablemente, estas consideraciones no se han hecho explicitas en el nuevo Plan de Desarrollo Departamental, esperemos no obstante, que esto no genere que este debate tan necesario, quede una vez más condenado al ostracismo.
Trabajos citados
Nina, E., & Grub, S. (2000). Educación, movilidad social y «trampa de pobreza». COYUNTURA SOCIAL, 101-119.
Santos, M. E. (2007). Un modelo de trampa de pobreza con capital humano y calidad de la educación . Departamento de Economía Universidad Nacional del Sur/CONICET, 1-26.
Formichella, M. M. (2009). UNA EXPLICACION DE LAS TRAMPAS DE POBREZA.EL CIRCULO VICIOSO ENTRE EL NIVEL DE EDUCACION Y EL NIVEL DE INGRESOS. Estudios Económicos, 48-80.
DANE. (27 de Marzo de 2020). Boletín Técnico PIB por Departamento. Recuperado el Julio de 2020, de Sitio Web del Departamento Administrativo Nacional de Estadística: https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/pib/departamentales/B_2015/Bol_dptal_2018provisional.pdf
DNP. (31 de Julio de 2020). TerriData. Obtenido de Departamento Nacional de Planeación: https://terridata.dnp.gov.co/index-app.html#/comparaciones
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